Acerca de la lluvia

El vapor de agua contenido en las nubes se condensa. Entre esféricas y achatadas, las gotas caen a una velocidad superior a 3 m/s, sin parar desde hace más de un día y medio.
Con fuerza seductora, la lluvia, que no virga ni llovizna, va de la moderada a la muy fuerte, alternándose chubascos.
Lluvia que depende de la presión, la temperatura y la radiación solar.
Lluvia que conecta el cielo con la tierra.
Lluvia que es precipitación de agua en forma de gotas. Gotas que golpean contra el suelo como si fueran agujas disparadas; al llegar, reposan para sostener a las demás, las que vendrán sin aviso, sin detenerse un segundo. Éstas, acabaran distribuyéndose de forma irregular entre plantas, caudales de ríos, océanos, pozos subterráneos…
Gotas que, sobre el asfalto, crean como pequeños lagos; charcas circulares con reflejos de colores, reflejos mágicos con vida móvil en sus adentros.

Acerca de la lluvia ácida… Discúlpanos, Tierra. Lamento las vidas que mueren…

Salgo al jardín. Sin paraguas ni sombrero.
Quiero empaparme, regarme, calarme hasta los huesos y gritar; gritar a todo el que oiga.
Gritar desde mis entrañas que la lluvia, puede producir muerte espontánea.

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